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[COLUMNISTA]

 

 

 

             
       
       
     
Agosto de 2002
 


Consejos útiles para disfrutar tranquilo
No te rompas la cabeza, usa casco

Informa Full*Atv
Cuando pensamos en seguridad al andar en algún vehículo
descubierto lo primero que se nos cruza por la cabeza
es protegerla, es así que decidimos adquirir un casco, aquí
van algunos datos a tener en cuenta para una correcta elección.

 

Debes verificar que el casco elegido este homologado, que es una serie de normativas que los mismos deben cumplir para salir a la venta. La homologación garantiza una cierta seguridad ya que las pruebas a las que se someten los casco son bastante pobres, no en el sentido del modo de realizarse sino de los valores que permiten en cuanto a la aceleración del cráneo. Para reconocer dicha homologación debe verificarse con una etiqueta cosida que debe estar en el interior del casco o en la correa de sujeción con dos series de números y la letra E encerrada en un circulo con lo que respecta a cacos europeos.
A consecuencia de la crisis en nuestro país existen en la venta innumerables marcas chinas o taiwanesas que copian a marcas originales que tienen muy buen aspecto pero no cumplen con ninguna norma.

Los materiales más habituales que podes encontrar son: poliuretano expandido para el interior y con lo que respectan al exterior los más comunes son: los productos de tipo resina termoplástica y sintética, la fibra de vidrio, y algunas fibras aramidas, principalmente el kevlar y en el caso de los más costosos la fibra de carbono.

Para asegurarte la talla adecuada debes seguir los siguientes pasos: en primer lugar que el casco no apriete en ninguna zona; generalmente la frente y las sienes son las dos zonas donde se siente mayor presión. La talla justa debe mantener firme la cabeza sin apretar demasiado. Esto se puede comprobar una vez colocado el mismo girando la cabeza hacia ambos lados cuidando que este no "baile". El segundo punto es verificar que no se salga, por eso una vez atado hay que forzar esta situación constatando que no salga fácilmente por la parte anterior.

Existen dos tipos de anclaje, los de correa con anillos y los de tipo clip que se traban a presión, ambos son seguros si han pasado la respectiva homologación.

Para reconocer un buen casco tras comprobar que cumple con una homologación, puede distinguirse si es 02 o 03, pero la verdad es que hay modelos de gran calidad con la 02, simplemente porque ya tienen unos buenos años en el mercado. Un buen casco debe pesar poco; ser de un material resistente; independientemente de su decoración exterior; estar bien acabado y disponer de elementos de calidad en sus accesorios. La verdad es que las grandes marcas distinguen muy bien sus mejores realizaciones con precios que evidencian su calidad.


Los cascos deben lavarse con cuidado ya que están protegidos por una capa de laca que no debe ser atacada y los que no, tampoco se deben rayar al frotarlos. No hay que utilizar estropajos ni nada similar para frotar la superficie exterior, ni tampoco substancias que ataquen el material. El interior es difícil de limpiar si este no se extrae con facilidad pero esta operación debe hacerse dentro de un determinado tiempo. Los recovecos de ventilación son un poco mas complicados de limpiar pero hay que armarse de paciencia ya que allí se suele acumular suciedad.


Si querés personalizar tu casco debes hacerlo correctamente. Siempre deben usarse pinturas que no ataquen a la superficie exterior, o bien realizar un tratamiento de imprimación previa que consiga aislar esta superficie de la pintura. Cualquier buen profesional del ramo de la pintura de motos sabe como tratar un casco para que no se deteriore. Los cascos fabricados con fibra de vidrio, carbono, kevlar o resinas especiales, no tienen en principio fecha de caducidad por causa de envejecimiento de materiales. Los cascos fabricados con policarbonatos si caducan en una cierta fecha, pues el material envejece y pierde efectividad con el paso del tiempo, especialmente los cascos termoplásticos que no están pintados, pues sufren la acción de los rayos solares y también de la contaminación ambiental que pueden llegar a dañarlos a largo plazo.

Prácticamente todos los golpes inclusive la típica caída desde el asiento puede afectar al casco en su estructura interior. Siempre que el casco golpee el suelo en un accidente, lo que se ve son las marcas dejadas por el asfalto, hay que sustituirlo, lo mismo que si se desliza rozando, pues el golpe ya lo ha parado el casco y ha cumplido su función, por lo que en caso de usarlo y tener la desgracia de volver a golpearse en el mismo punto podría resultar fatal, pues su estructura podría estar dañada y comprimida porque ya realizaron una vez el esfuerzo. Independientemente de la seguridad más evidente que es sustituirlo en caso de caída por pequeña que parezca ser, hay que mantener el casco limpio y en condiciones. Es importante que la superficie exterior se mantenga en perfecto estado intentando no dejarlo a la intemperie largos periodos de tiempo y evitando pequeños golpes que con el uso diario pueden ser constantes.

Es fundamental pensar que el casco lo llevamos en la cabeza y que nos protege en "todo momento" y "al momento" de ahorrarnos unos pesos al comprar uno, quizás estemos disminuyendo las posibilidades de salir ilesos en caso de un golpe severo. Es por eso que antes de ponerse el casco en la cabeza hay que usarla a conciencia para hacer la mejor elección.

Ariel Cascelli (3504)
Columnista Full*Atv


 
 
 
 
 
 
 
 
 
"Todo lo que ocurre, desde lo más grande a lo más chico,
ocurre necesariamente".

Arthur Schopenhauer (1788-1860); filósofo alemán.



 
 
 
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